Este texto pretende evaluar la posibilidad de aprehender el fenómeno de la falta de uso de los saberes adquiridos, manifiesto y estudiado por la didáctica del sentido común, a partir de la noción de espacios de trabajo. Examina la hipótesis según la cual este fenómeno podría estar relacionado al hecho de que un mismo problema puede abordarse desde posturas o espacios de trabajo diferentes, y, por lo tanto, con conocimientos y saberes diferentes. Admitida esta hipótesis, ¿sería posible llevar a los alumnos a cambiar voluntariamente de postura para permitirse acceso a diferentes visiones del problema y, de este modo, a nuevas respuestas?