A través del concepto de esquema elaborado en la Crítica de la razón pura, refinado posteriormente en la Crítica del juicio, Kant intentó dar respuesta al problema de la relación epistemológica entre símbolo y objeto. En su respuesta, Kant combinó tanto elementos del empirismo como del racionalismo de su tiempo de tal forma que su teoría del conocimiento quedó marcada por una dualidad irreducible entre actividad intelectual y sensorial. Tratando de superar esta dualidad, Cassirer –al igual que Piaget, aunque tomando un camino diferente– desarrolló una teoría genética a partir de una reformulación del concepto kantiano de esquema. El objetivo de este artículo es analizar la teoría genética de la conceptualización de Cassirer y ofrecer, al final, una breve comparación con la epistemología genética de Piaget. La fuente kantiana que nutre a ambos pensadores nos permite apreciar con mayor claridad el alcance del constructivismo kantiano y comprender mejor sus límites y posibilidades.
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